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Archivo de la categoría "Ocio"

El otro y el mismo tiempo…

Martes, 16 de Febrero de 2010

 

Como si fuera aquel tiempo
hoy me di un momento
para pensar
en aquel
mismo tiempo.

Como si fuera
el mismo momento,
me di otro tiempo, para buscar  
en mis adentros
Aquellos ojos
que dejaron
marcado
lo que aún siento,
aunque ya no haya tiempo.

Ya no el mismo tiempo

como si no hubiere tiempo
como si no hubiere tiempo

Como ya no hay más tiempo 
hoy me fui a buscarte
en el mismo espacio
de aquel momento,
por volver a sentir
tu dulce mirada
aquí muy dentro.

Aunque es otro tiempo.

Y, como si, es otro tiempo
la plaza está sola
no está el farol
ni siquiera
la fuente.
Pero juraría
que aún vives aquí
en el aire, y en el mismo viento.

Como si fuera, aquel mismo…
el mismo tiempo
 

 
 
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Si de contar se tratara…

Martes, 26 de Enero de 2010

 

…la cantidad de veces que me he equivocado.

…cuando he ofendido a otros, con alta, baja o nula intención.

…las veces que me he tropezado con la misma piedra, con el mismo pie, con la misma uña.

sería tan simple todo.

…sólo habría que tener una calculadora de abarrotería.  Sólo hacer sumas, sin regresiones, series o integrales complejas.

Los golpes que más duelen son los causados por un mal entendido.  Tragarse el orgullo, evitar discutir y dejar que gane el otro, no está en la academia.  Pero vaya que funciona como última instancia para encontrar la paz.

…también sucede que pocas veces me crucé con alguien que se cree tan libre como para tirar las piedras de esa forma.

el santo

Estoy bien, solo que el parseo parece no funcionar siempre con réplicas de una base de datos que perdió su integridad y se quiere remendar a puro SELECT FROM.

 
 
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El Sacalenguas, versión primitiva.

Jueves, 21 de Enero de 2010

Aquí uno de los mejores relatos que contaba mi padre, readaptado a su verdadero origen… ese origen del que apenas tengo memoria, y que a veces pareciera nunca haber existido.  Pero que al igual que mi padre, me hace falta cuando escucho las cigarras.

Fue desde el bordo del barranco que lo vio volar, 16865_1342395278252_1182302534_31076809_6132740_nen el crepúsculo de la oracioncita. Parecía una garza alargada que descendía por la quebrada de Las Trancas, hacia los encuentros con el río Araute. Puesto que iba contraluz, el atardecer lo resignó a creer provisionalmente en el cuento de la oscura zancuda que buscaba la posa redonda, por donde hay barrancos altos, por donde vive el Torogoz.

Pero al día siguiente la noticia despertó la leyenda: una res en el llano de Vargas muerta, sin rasguños, sin golpes, sin lengua.  Fue entonces que Don Marcos, que entonces le llamábamos Maco (como le decía la abuela), recordó la historia y me la contó, por otra penúltima vez.

Era una noche oscura de verano, con el calor chorreando en las costillas y el canto itinerante de los guacos en busca de desobedientes gallinas en los árboles de bolas.  El silencio grillolento se rompió, y no por cigarras aburridas; era como el bramido de un toro, que mugía desesperado en la enturbiada distancia. Maco se incorporó y caminó al bordo, por detrás de la letrina; la noche era todavía más negra, sin nuevas estrellas, como cualquier aburrido Abril sin amoríos, y la voz de su esposa en el eco del silencio:

- Ese toro está llorando, debe haberse enredado en un alambre.

Sus lejanas esperanzas que el tío Noé pudiera atender la res terminaron cuando decidió atarse bien el zapato izquierdo, regresó a casa por el fusil veintidós, la lámpara de cazador y una caja de municiones.
Descendió a la puerta de golpe, sacudió la lámpara por despertar su lumbre, mientras tomaba la derechura por el rancho de Don Catarino; justo cayendo a la posa de La Cachirula.
Escuchó el silencio del casto eunuco mientras se cantó otra canción pero con el mismo coro:

- Ah! Catocho, de nuevo te tomó la noche en la Iglesia.

Bajó con cuidado, recordando viejos resbalones con sabor a besos furtivos, el aliento de ocote y congratulados aterrizajes de la prisa de los suegros potenciales.   Más pronto aún estaba cruzando el río, apagó la linterna por el conocido culto a la costumbre, mientras lo repitió en el hígado.

- Se recuerda mejor el copante con la claridad de la espuma y el ruido de las piedras.

Al llegar al escenario del toro, a unos metros del trapiche, intentó razonar la ecuación; el animal corría alrededor de un matorral y cada tercio de elipse lanzaba su mortífero alarido.  Maco, a oscuras se acercó a la trayectoria, listo para encender la lámpara que ya se había colocado en la frente. Fusil en mano, intentó resolver la derivada del animal, que tras media hora de trillar el pasto ya tenía marcado un carril.

Si tan solo hubiera subido su mirada, hubiera visto el misterioso alado, que desde arriba controlaba al toro con un narcotizante olor que descendía cual rocío y penetraba en la nariz al ritmo de un dispar aleteo de lechuza en el tabanco.
Era el Sacalenguas, que en su intento errado de variar el género escogió un toro resistente al dogma; una vaca se hubiera dormido en minutos, y entonces suavemente hubiera descendido, le habría cubierto el cuello a doble vuelta con su serpentina jafa, apretando hasta que la lengua saliera en tamaño comerciable. La degustaría y quitaría el mal sabor a rumia comiendo su tierna ubre como postre.

Los minutos de la serpiente emplumada terminaron prematuramente; Maco encendió la lámpara, al tiempo que encañonó al toro que, sin opciones reaccionó soltándose en tangente hacia la finca del Tío Noé. Cuando llegó a la puerta de trancas lanzó un alarido y otro más cuando lo saltó, por el sonido de ramas rotas no se detuvo en gran distancia mientras atravesaba la cañera, allá por el árbol de quitacalzón. Cuando Maco, tardíamente alzó la vista buscando alumbrar el reptil alado, ésta se había ido.  Únicamente descendía su rocío y apenas pudo rescatar una pluma color gris empedrado que por su pestilente olor pertenecía definitivamente al sacalenguas.

Maco regresó como sonámbulo, intentando hilvanar su ruedo mientras una fría línea de sudor le figuró la espalda en vertical. Llegó a la casa, guardó el fusil, los zapatos y la lámpara, impotente a tal rompecabezas se durmió y soñó que se bañaba en la poza de La Sirenita, con un cielo navegado por animales de la película Avatar, pero en 2D.

Al día siguiente una vaca parda estaba muerta en la finca de Don Jesús Orellana, sin huellas, sin sangre, sin lengua.

Lo bueno, malo y feo en menos de un día

Miércoles, 13 de Enero de 2010

boy 10 Lo bueno. 

El último dibujo de mi hijo antes de tener 11 años, el viernes los cumple.  Dice que son Giratina, Jorda y Palkia, no me gusta el tema pero me encanta la habilidad; ya quisiera haber podido hacer eso a mis 10.

¿… podés subir este dibujo a tu blog, crear un criterio de seguimiento en AdSense y que ese pisto sea para mi?

Seguro que sí, y de paso comerciante tecnológico.

Giratina, Jorda y Palki para blog

Lo malo.

Uno de sus mejores trabajos manuales de quinto grado, las células animal, vegetal y humana.  Le dieron 12 puntos de 10, una pena que hubo que tirarlo por falta de espacio. (La de la pose es la beba de 7)

13-03-09_1731 

 

Lo feo.

Hoy

por

la

mañana

m

i

e

…!

rayos

Las modas de estos jóvenes…

Jueves, 7 de Enero de 2010

A veces me cuesta entender las consecuencias del cambio generacional, las 0.0001784×10+6 canas en mi sien derecha me hacen olvidar que los años han pasado, y no en vano!.  También esa terapia de mis hijos de hacerme cosquilla cada 3.0875 minutos, su asombro cuando me dicen don g! y los diminutivos cariñosos de su madre por mantenerme como hace 13 años IN a more than ADO.net.

image001 (1) Cuando veo pasar por la calle un chico, que lleva los pantalones abajo de las pantorrillas, el calzoncillo de fuera y un alacrán tatuado en la nuca, tengo esa sensación de querer decir “hola terrícolas”.  La terapia de mi madre funciona, ella me recuerda que no siempre tuvimos más de 35, en mis tiempos recuerdo haber sido el dolor de cabeza de una tía que vestía hábito en sus palabras ante las locuras de nosotros entrando al bachillerato. 

Recuerdo haber usado (antes de la cola de caballo) un puntiagudo punk de la frente hasta el endpoint, largo con mechas en ortho hacia abajo, las sienes rapadas con la navaja 1 y dos rayitas de la 0 a cada lado; esto fue en aquellos años que Def Leppard cantaba con el duodeno Love Bites, justo cuando Bon Jovi sacó el álbum New Jersey e Iron Maiden el séptimo hijo del séptimo hijo.

Ah, que tiempos esos, poco nos importó que Milli Vanilli fuera una farsa, más nos ofendió que Bon Jovi se cortara el pelo como nena; hacer las piruetas de MC Hammer era un arte, las chicas nos adoraban por esto en público y nos detestaban en los baños; Metálica para los extremos, U2 para lo selectos, Guns n’ Roses para cualquier roquero con gusto, Poison para los sin gusto… eso era vida!.

Usábamos los pantalones de tubo (no mamey como ahora) se doblaban a la altura del tobillo como los pantalones de Tin-tin, mientras los pañuelos rojos recién se mudaban de 13 en los muslos a uno en la cabeza como los pandilleros de Niki Cruz.  Y nuestro caminado era como dando pequeños impulsos, me di cuenta de ello cuando en la temporada de marchas patrias el instructor me llamó al frente y me obligó a caminar normal… no se empine!, camine plano!… fue imposible, estaba en mi sangre.

…parece que fue ayer.  Bueno, para algunos anteayer.

image002 Ahora nos cuesta entender estas criaturas que si no se rapan lo usan como Goku, si no llevan los pantalones flojos a la pantorrilla, los usan a la cadera mostrando la letra Y (y son varones), con unas fajas de 7.62 centímetros de ancho, hebillas que podrían categorizarse como armas blancas y una postura en spline que cuando caminan el culito se les ve como cubo rugby.

Entenderlos no es tan sencillo, un día comentábamos el tema con un amigo, estuvimos a punto de dejar de serlo por ello.  Otro me envió por correo una imagen explica las posibles razones de nuestra resistencia a estas modas:

  • Baja autoestima por desnutrición crónica
  • Habilidades acrobáticas intrínsecas
  • Caso crítico de siameses
  • Preferencias sexuales dentro del closet
  • …o que ya días nos alumbra el sol.

La vacación en +10 fotos

Miércoles, 6 de Enero de 2010

Finalmente el descanso de la vacación llega a su fin, satisfecho de haber estado con mi familia suficiente tiempo.  Una gran pérdida mi cámara Benq, las fotos (la mayoría) han sido el mejor esfuerzo del teléfono celular.  La calidad es mala, la historia detrás no, ya habrá tiempo de comprar una nueva.

Revisando una finca en las cercanías de la aldea El Tigre.
Los zancudos eran criminales, se pegan y chupan sangre sin sentirse el aguijón.
100_5030
Los chicos felices, recibieron un teclado de Navidad.  Google Earth les trajo un nuevo tío maravilloso.
Yo me descargué los libros y probé mi memoria.
piano
Al borde del cráter grande.  Al fondo el cráter pequeño, que supone un impacto de meteorito. lago y volcan
La toma de Google muestra donde están parados los de la foto, al pie del cráter mayor.  La otra flecha muestra el cráter de fondo. google earth crater
Bañaron hasta que tenían las manos como pasas blancas. piscina
El atardecer en la playa del sur, una gran vista.  Junto a la lonja construida por la Cooperación Galega. costa noche
Hicimos un volcán de arena en la Playa del Burro, apareció un cangrejo muerto. playa burro
Luego vimos unas zonas de casco histórico donde la Junta de Andalucía ha restaurado. iglesia
Es curioso, pero en una sola vacación varias personas conocidas se adelantaron. iglesia 2
Sin palabras, una playa muy sucia.  Después de la foto hubo que revisar donde estábamos parados. playa 6
Le quitamos las ruedas de aprendizaje a la bici de mi hija.  Y aprendió después de un par de raspones. bicis

A quien tomó mi cámara prestada, la broma es de mal gusto.  Solo me queda decir como un anciano del sur, “vuelvan por el cargador, para que no tengan que comprar uno”.